Trofología, cómo combinar bien los alimentos


 

 

Cada día son más las personas que se preocupan por su salud y eligen cuidarse con su alimentación.

En la actualidad es fácil encontrar y consumir productos ecológicos o seguir algún tipo de dieta macrobiótica, vegetariana o vegana, que te ayude a perder peso... que seguramente si no la mantienes volverás a recuperarlo. 

Ahora bien, si no tenemos en cuenta como combinamos los diferentes tipos de alimentos que consumimos, esto puede hacernos asimilar toxinas y productos no deseados, que se generan cuando los alimentos fermentan o se pudren en nuestros intestinos al no ser digeridos bien en el proceso de la digestión.

La trofología es la ciencia que estudia la combinación de los alimentos. Con la correcta combinación de alimentos logramos tener una alimentación óptima, ya que tendremos fáciles digestiones y esto hará que nuestro cuerpo asimile mejor los nutrientes.

Al comer, nuestro aparato digestivo reconoce los alimentos que ingerimos y segrega los jugos digestivos adecuados a cada uno de ellos. Las transformaciones que sufren los alimentos en el estómago e intestino, durante la digestión, son producidas por un grupo de sustancias o agentes químicos llamados enzimas que van en los jugos digestivos. 

Estas sustancias sólo actúan en condiciones favorables. Si las condiciones cambian no actúan bien y surge la fermentación y putrefacción (en su caso) de los alimentos que hayamos consumido.

En estos jugos las enzimas que actúan en la digestión de los nutrientes serán diferentes para cada tipo de alimento, las frutas o las verduras, los cereales o los frutos secos, los lácteos o las legumbres.
Según la teoría de la combinación de los alimentos, los diferentes grupos de alimentos requieren tiempos y tipos de enzimas diferentes en el estómago y en los intestinos para poder ser digeridos. 

Cuando comemos ciertos alimentos al mismo tiempo, liberamos ambos tipos de enzimas; así se crea un ambiente neutro que lo único que hace es inhibir y retrasar el proceso digestivo. Eso puede originar fermentación de azúcares y putrefacción de proteínas en el estómago, y provocar gases, inflamación y otros síntomas de indigestión. Un proceso de fermentación en el intestino ocasiona un exceso de polialcoholes, que son fuente de alimento de bacterias y levaduras. La putrefacción de las proteínas genera residuos tóxicos.


Por lo tanto, una comida sencilla o sin mezclas de tipos de alimentos, es mucho más fácil de digerir y asimilar que otra con muchas mezclas.


Las pautas para combinar correctamente los alimentos surgieron en el siglo XX durante el movimiento higienista. Su creador fue el doctor neoyorquino William Howard y, más adelante, la popularidad de esta práctica creció con la difusión que hizo de ella el doctor y naturópata Herbert M. Shelton.


Combinar correctamente los alimentos nos permite una mejor digestión, una correcta asimilación, una adecuada evacuación intestinal y una desintoxicación continuada.

 

 

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